Además indicó que el sector está optimista con el nuevo escenario que se proyecta para 2018, especialmente con el alza del precio del cobre.

Como “el año de la transición” calificó Pascual Veiga, Presidente de la Asociación de Proveedores Industriales de la Minería, este 2017. “Si bien es cierto 2015 fue el año de la verdadera crisis en todo lo que se refiere a commodities, 2016 fue el año en que se raspó la olla, es decir, se hicieron los mayores ajustes y se produjo la mayor contracción en cuanto a control de costos, lo que significó tanto para las empresas mineras como para los que somos sus proveedores, un año muy complejo. En 2017 se empezó a vivir como en una plataforma establecida. Las reglas del juego estaban más definidas y todo más determinado”, indicó.

Agregó que en este año se tomó real conciencia de la importancia de operar con eficiencia, en el control de costos, mejorar la productividad y, especialmente, en una disciplina financiera orientada a maximizar el uso de los activos.
“Los dos años anteriores se trabajó para llegar a esto, ejecutarlo y hacerlo en forma efectiva”, aseveró Veiga.

También se produjo un quiebre este año cuando comienzó a subir el precio del cobre…
A mediados de año se empieza a producir una tendencia de cambio del precio del cobre positivo y que ha tendido a mantenerse durante todo el segundo semestre, que ya definitivamente lo sacó del US$2,5 hacia abajo y sabemos que terminará cerca del US$2,8.
Parece ser que hay una tendencia y bases lo suficientemente sólida para pensar que tanto el año 2018 como 2019 vamos a estar siempre en los rangos de US$3, un poco menos, un poco más, y a futuro por sobre los US$3,5 o cercano.
Lo que tanto se ha comentado en los últimos períodos de este año, es que quedó claro que las megatendencias a nivel global, tienen que ver con la electrificación y la urbanización, es decir, estos grandes países que aún continúan en el proceso de urbanización como es el caso de China, India y otros.
Están haciendo junto con la electrificación una creación de bases muy sólida para tener este optimismo para tener un precio del cobre sostenidamente en el rango de US$3 hacia arriba.
Chile además tiene la bendición de contar con grandes fuentes de litio que va asociado a la electromovilidad, que demandará más litio, cobalto y otros commodities.

¿Estos años de ajustes que ha mencionado cómo afectaron a las empresas socias de Aprimin?
Dependiendo en el nicho en que cada uno se desempeña el impacto fue mayor o no tan fuerte, en el sentido negativo. Hay empresas que su facturación es el 60% de lo que fue hasta el año 2013, pero afortunadamente son empresas con suficientes espaldas para adaptarse a este nuevo ciclo y poder readecuarse en lo que son sus dotaciones e incluso su orientación o foco de actividad.
Se dejan de vender bienes de capital por falta de proyectos o renovación de equipos, pero se intensifica lo que son las reparaciones, ventas de repuestos y servicios porque hay que mantener las flotas que están en operación, eso hace que en ese mix el volumen de venta baje dramáticamente, pero lo márgenes no lo hacen en la misma proporción, por lo que se readaptaron y a todos nos sirvió, al igual que como lo hizo con las empresas mineras, que se ajustaron, aumentaron la eficiencia y obtuvieron mayor productividad.
Hubo empresas medianas o pequeñas que salieron del mercado, porque se vieron afectadas en esta cadena de ajustes, especialmente por tema de caja, que por elevados costos financieros le impidió seguir operando y tuvieron que salirse del mercado o cambiar de rubro.

COMPORTAMIENTO FUTURO Y APRIMIN 4.0
¿Con el precio del cobre al alza cómo prevé el comportamiento del sector?
Estoy optimista, aunque nunca va a ser lo que vimos en el súper ciclo, pero sí hay proyectos de expansión que creo que se van a empezar a ir liberando paulatinamente y algunos nuevos, Greenfield, que por el año 2018 o 2019 debieran de entrar en la fase de aprobación y algunos iniciar asignación y compra de bienes de capital para desarrollarlos.
Me refiero específicamente al proyecto Quebrada Blanca II y NuevaUnión. Le tengo mucha fe a esos proyectos e independientemente de lo que se vea o lea, creo que Dominga igual va a ser uno de los proyectos que se deberían llevar a cabo.
La construcción del recién aprobado proyecto de Spence de US$2.500 millones ya es un hecho, se está empezando a contratar el personal. Las empresas asignadas para ese proyecto salieron a la búsqueda de personal para 2000 puestos de trabajo, no es menor. Me parece que va a empezar a impactar el nivel de desocupación actual y bajo crecimiento que se ve en la Segunda Región.
No vamos a estar boyantes, pero vamos a estar mucho mejor de lo que fue 2016 y 2017.

Usted habló del Aprimin 4.0, pero este año también se ha hablado mucho de la minería digital, de la minería inteligente. ¿Parte de las empresas socias de Aprimin son las que están a la vanguardia en esto?
Son ellos los que están poniendo estas nuevas tecnologías, estos nuevos desafíos e innovaciones de cómo operar.
Está todo lo que es cómo operar y procesar el Big Data, que creo que es una base tremenda que no le hemos sacado provecho ni los proveedores ni las empresas mineras y sí los proveedores, cada uno en su rubro.
Está la automatización, que fue la fase inicial, luego vino la operación remota y ahora se vemos las operaciones autónomas.
Estas son una realidad que ya llegó, pero implementarla va a tomar algunos años, en sentido real y masivamente, pero la tecnología y todo lo que hay detrás de la gente que es capaz de hacer esto, ya está.
Lo otro que nos guste o no, y por grandes que sean los equipos, lo que mencionábamos anteriormente, la electrificación de la movilidad va a llegar a todo orden de equipos, es cosa de tiempo y de procesos. Hay desarrollos en Europa, por ejemplo, ya hay un camión en base a batería de más de 300 toneladas, que aunque está aún en prototipo, va a llegar.
Ni hablar en lo que son los equipos subterráneos, los fabricantes de éstos ya están en una fase avanzada de desarrollo. En unos cinco años más creo que el 70% u 80% de los equipos que lleguen a Chile van a ser con propulsión eléctrica.
Este es al Aprimin4.0. No sólo hablamos de diferentes tipos de equipos y de tecnologías, sino que hablamos de diferentes formas de relacionarse y de operar, además de formación de gente para poder enfrentar esta nueva forma de operar los yacimientos mineros.
En esta Aprimin 4.0 más que nunca hemos ido en una evolución, que tuvo su pequeño quiebre en estos años de crisis, en lo que es espíritu de colaboración y trabajar juntos con las compañías mineras, pero que se está retomando afortunadamente.
El Aprimin 4.0 justamente a lo que se refiere es a que no hay forma de que la industria minera chilena sea competitiva y llegue a ser relevante, atractiva en el entorno mundial, si es que las compañías mineras y los proveedores no trabajamos juntos, como si fuéramos socios, como si fuéramos realmente socios.

¿Cómo se cambia o logra eso?
Hasta antes de la baja del precio del cobre habíamos logrado integrarnos bastante bien y ahora lo estamos retomando y creo que cada vez las compañías mineras han tomado más conciencia al respecto.
Si bien es cierto que siempre va a haber una relación un poco desbalanceada, en el sentido del poder comprador que representan las compañías mineras, pero éstas cada vez están más conscientes de la necesidad de trabajar juntos y de la importancia que tienen los proveedores en los aportes de productividad, innovación, tecnología, etc., lo que se percibe en las conversaciones, en la forma en que se aproximan.
Hay un tema que es relevante, que es que ya estamos en un nivel de entendimiento, diálogo y conversación al nivel directivo y ejecutivo de empresas mineras y proveedores. El tema es, lo que nos queda por implementar, que va a tomar algunos años es esa misma relación y esa misma comprensión y entendimiento que está en este nivel poder permeabilizarlo en las organizaciones, especialmente en las compañías mineras que tienden a actuar como silos, como centros de poder y pierden la visión global de la importancia para la compañía minera y están solamente en su área, haciendo exigencias o teniendo tratos con los proveedores que no están a la altura de quienes deben ser sus socios.
La semana pasada estuve en una reunión de Abastemin y les decía que en la medida que el incentivo sea costo y no precio, como es hoy día, van a tener mejores resultados y mejor calidad de proveedores. En la medida en que no hagamos contratos a un año, a seis meses plazo y que no tenga cláusulas, que si por algún motivo que a la compañía minera no le parece bien, le pone término en un plazo de 30 días…, mientras existan este tipo de contratos no vamos a lograr nunca desarrollar la relación que debe existir entre proveedores y compañías mineras.
Tienen que ser relaciones miradas a largo plazo. La minería, es, por definición un negocio de largo plazo y sus proveedores son parte de la cadena integral de la minería, por lo tanto, no están ajenos a esto. Por eso, los contratos entre compañías y proveedores estratégicos, de los que representa Aprimin en su gran mayoría, debieran ser tendientes a relaciones de largo plazo, con contratos mínimos, cualquier inversión, en cualquier rubro, tres años, por algo existe la depreciación acelerada, cualquier cosa bajo tres años atenta con los costos de todos los involucrados, además contra las inseguridades y las desconfianzas.
De cinco años hacia arriba recién estamos empezando a decir que parece que vamos a trabajar como socios, se produjo un silencio sepulcral cuando comenté esto.

MINERIA Y PRESIDENCIALES
¿Cómo evalúa los programas de los candidatos presidenciales que van al balotaje en cuanto al sector minero?
Tienen cosas positivas. Ninguno de los dos tiene la exclusiva de entender, de saber y de ponerlo en el programa, que la minería es y será clave para el crecimiento y desarrollo de Chile. Los dos tienen esa base y ambos parten de ahí.
La diferencia está en cómo lograrlo y cómo dar las confianzas, las regulaciones y lo que tiene que ver con el entorno de esta actividad minera para atraer inversión.
Creo que esa es la gran diferencia entre uno y el otro. Soy un convencido de que Chile necesita certezas, tanto en el campo laboral como en el campo tributario para hacer de Chile un país atractivo a las inversiones, sean nacionales o extranjeras, pero especialmente las extranjeras, en eso sí creo que hay una diferencia, no puedo dejar de mencionarlo.
En un entorno procrecimiento lo lógico es que las reglas del juego en ese sentido van a estar más claras, más definidas y se va a facilitar la aprobación y tramitación de proyectos, cumpliendo con todas las normas, pero a través de una agencia de grandes proyectos que va a entender la relevancia de la inversión para el crecimiento de Chile.

¿Qué espera, más allá de quien sea electo Presidente de la República, para 2018 para el sector minero?
Pienso que dado esto que decíamos al principio de esta tendencia positiva que tomó desde el segundo semestre de este año el precio del cobre, más la clara utilización bastante masiva que va a venir del litio y otros, estoy seguro que la minería va a seguir creciendo y sus proveedores también.
Ahora, a qué ritmo o velocidad, desde luego que hay una diferencia. Estoy seguro, no tengo la menor duda que independientemente de los precios del cobre o de los commodities en general, dependiendo de las confianzas que existan para la inversión y seguir desarrollándose en la capacidad instalada que tienen los proveedores en Chile, hay una diferencia dependiendo de quién esté liderando el país.

Ya está terminando su período como Presidente de Aprimin. ¿Cuál ha sido su experiencia?
Tremendamente enriquecedora. Muy gratificante. Aprimin ha cumplido muchos hitos y ha tenido muchos logros que han sido producto de mucha gente, de los diferentes directorios, especialmente de las comisiones que hemos ido creando, de los miembros y presidentes de esas comisiones y muy especialmente en los últimos ocho años, de tener al frente de la gerencia de Aprimin a un Juan Carlos Olivares, que es una persona que le ha traído tremendos aportes a Aprimin y que ha sabido posicionarla a nivel que nos cuesta creer dónde estamos y cómo nos ven en el mercado.
En estos 14 años que he estado relacionado con Aprimin, de una u otra forma, voy a seguir con mucho entusiasmo un par de años más como past President y siempre relacionado, porque fue algo que creamos una veintena de ejecutivo hace 14 años atrás y que creo que a todos los que la formamos y a quienes hemos sido parte de ella, nos ha dado tremenda satisfacciones y ha sido un aporte real.
Estoy seguro que la industria minera en Chile no sería lo mismo sin Aprimin. Esta Asociación le ha dado un toque, una visión y una orientación que yo creo que no hay en ninguna otra parte del mundo, entre la industria minera y sus proveedores.
A partir de 2018 se realizaraán varios cambios dentro de Aprimin, ya que por unanimidad en reunión de Directorio del 13 de Octubre y lo ratificado en nuestra Asamblea Anual de socios del 6 de Diciembre confirmó la designación como Director Ejecutivo de Aprimin a Juan Carlos Olivares.