Inicio / Minería Nacional / El inédito proyecto de asociatividad que dará ganancias a comunidades

El inédito proyecto de asociatividad que dará ganancias a comunidades

Los recursos aportados por Rockwood Lithium, que alcanzarán un 3% de las utilidades, se destinarán a educación, innovación y emprendimiento de 18 comunidades indígenas.

Del proceso de acercamiento, diálogo y colaboración que se inició en el año 2012, la empresa Rockwood Lithium suscribió en 2016 un acuerdo de “Cooperación, Sustentabilidad y Beneficio Mutuo” con las 18 comunidades indígenas atacameñas del salar de Atacama y con la organización que las agrupa, el Consejo de Pueblos Atacameños (CPA), lo que marca un nuevo paradigma en las relaciones entre las comunidades indígenas y la industria minera.

Este acuerdo se inspira en los principios del Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en tanto busca generar fórmulas de participación de las comunidades atacameñas en los beneficios derivados de la explotación de litio en el Salar de Atacama, con lo que se hace cargo además de una recomendación incorporada en las conclusiones de la Comisión Nacional del Litio.
Compartirá ganancias

Uno de los principales aspectos del acuerdo es que la empresa se compromete a compartir los beneficios que la extracción del litio y producción de sus derivados genera a la compañía: anualmente la empresa entregará a las comunidades el equivalente al 3,5% de las ventas de carbonato de litio y cloruro de potasio obtenidos en base a la producción de la Planta Salar.

Adicionalmente, la empresa y la comunidad se comprometen a desarrollar ciencia para el cuidado y protección del salar. Esto se plasma mediante el establecimiento de mesas tripartitas entre la Empresa, el CPA y centro de estudios y/o investigación con que se desarrollen proyectos.

Otro de los aspectos centrales del acuerdo es la intención de compra, por parte de Rockwood, de energía limpia, producida por las comunidades a través de un proyecto de generación fotovoltaica, la que se utilizará para cubrir la demanda de nuestra operación en la Planta Salar, contribuyendo así en el mediano plazo al reemplazo del uso de combustibles fósiles por parte de la firma y por tanto a que la empresa disminuya su impacto en el territorio.
Que sea imitado

La alcaldesa de San Pedro de Atacama, Sandra Berna, dijo que en su condición de indígena, valora profundamente el acuerdo suscrito por la empresa y las comunidades, pues considera que “las mineras deben compartir un mínimo de sus ganancias con sus territorios, para que puedan crecer y desarrollarse, porque se dice que el cobre es de todos los chilenos, pero eso no se nota en el norte, entonces es un proyecto digno de imitar por todas las mineras”, dijo.

Berna continuó señalando que en la zona hay muchas mineras que no son de Codelco, que en su gran mayoría pertenecen a grandes empresas extranjeras, que pueden entregar, porque el litio entrega el 3%, pero que sea un 1 o un 0,5%, de todas las ganancias que se han extraído desde acá, para que se agilice el desarrollo de Calama, Ollagüe y San Pedro de Atacama”.

La autoridad dijo además que si bien no se queja de las empresas, pues hemos hecho mucha gestión desde el municipio, sí “falta mucho por mejorar”, aseguró. “Creo que con esta iniciativa las comunidades indígenas tendrán sus propios recursos para sacar adelante sus poblados, nos falta el agua, queremos cuidar la agricultura y hacer de San Pedro de Atacama un pueblo turístico y que nuestro país se sienta orgullosos de San Pedro y este acuerdo nos ayuda y debe ser imitado”, sostuvo la alcaldesa.
Un acuerdo amplio

El jefe de Relaciones Comunitarias de Rockwood Lithium, Paulo Barraza, consultado sobre si está es la primera experiencia de su tipo en Chile, dijo que efectivamente el acuerdo alcanzado “es un hecho inédito ya que somos una de las primeras empresas en Chile y la primera en la industria minera, que firma un acuerdo de asociatividad de estas características con las comunidades vecinas a su operación”.

Acuerdo, agregó, a través del cual “transformamos a las comunidades en socias, no sólo porque compartimos los beneficios de la actividad, sino porque potenciamos su propio desarrollo y trabajamos de forma conjunta para garantizar la explotación sustentable del Salar de Atacama”.

Recursos cuyo fin, detalló Barraza, se destinarán principalmente a educación, innovación y emprendimiento. En el ítem educación, una parte de los recursos se utilizará en otorgar becas de estudio y el resto se invertirá en lo que la comunidad decida.

“Cabe destacar que estos recursos se destinarán a proyectos y necesidades de cada comunidad de acuerdo a lo que establezcan sus planes de desarrollo, en los casos en que existe. Adicionalmente, el convenio apunta a la generación de una ‘fórmula de gobernanza económica’ que contará con la asesoría del Banco Interamericano de Desarrollo para asegurar una gestión exitosa, transparente y sustentable de los recursos entregados”, aclaró el ejecutivo.

Además, el convenio establece el compromiso asumido por Rockwood Lithium de comprar al CPA la energía que generarán a través de la instalación de una planta fotovoltaica. Dicha energía se usará para abastecer a la nueva planta de la empresa. “Por lo tanto, el beneficio es directo y no sólo en la entrega de recursos, sino en el trabajo conjunto para que sean las propias comunidades, las que gracias a la generación de valor compartido, puedan construir su propio desarrollo”, añadió el profesional.

Consultado sobre si existe una estimación sobre la cifra a la que ascenderán los aportes, Barraza explicó que “a partir del próximo año comenzará la entrega de un porcentaje de las ventas anuales de carbonato de litio y cloruro de potasio el que en 2018 llegará al 3%. De manera adicional a partir de ese mismo año, se entregará el 0,5% de las ventas para ser utilizados en proyectos de investigación y Desarrollo”.
Reacción de la industria

Barraza sobre cómo ha tomado la industria esta iniciativa de asociatividad, dijo que “sabemos que se trata de una iniciativa inédita en la relación comunidad-empresa, que cambia el paradigma convencional de trato entre ambas, por lo que es natural que genere algún tipo de dudas en algunos actores”.

Sobre el mismo punto, profundizó que “en Rockwood Lithium estamos comprometidos con el desarrollo de la nueva minería del litio que se basa en la colaboración, en el diálogo, en la sustentabilidad y en la generación de valor compartido. Creemos firmemente en el modelo que hemos construido junto a las comunidades, pero cada empresa debe llegar a sus propias soluciones, teniendo a la vista sus propios procesos de diálogo y relacionamiento”.
¿puede haber conflicto?

El jefe de Relaciones Comunitarias de la empresa, sobre si este tipo de colaboraciones puede generar suspicacias, como pensar que la comunidad respaldará cualquier decisión aunque los afecte o dañe el medio ambiente, aseguró que “muy por el contrario, de las casi 50 páginas que tiene el convenio, la gran mayoría se refieren a la protección de los derechos que asisten a las comunidades, al fortalecimiento de la institucionalidad indígena existente, la autodeterminación y muy especialmente a la sustentabilidad territorial, reflejada en acciones concretas en temas medioambientales”.

Entre estas, especificó, el monitoreo conjunto y participativo del proyecto, lo que incluye el traspaso de información directamente a las comunidades, capacitación y la instalación de estaciones de monitoreo priorizadas por las propias comunidades en sus territorios. “Otros aspectos que creemos reflejan esta nueva forma de hacer las cosas, van en la línea de contar con medidas anticorrupción, reportabilidad y mecanismos de resolución de conflictos”, apuntó Paulo Barraza.

2012 se iniciaron los acercamientos entre la empresa Rockwood Lithium y la comunidad de Peine. Hoy esa relación se extiende a 18 comunidades del interior de San Pedro de Atacama.

3% de sus utilidades entregará la firma estadounidense a las comunidades indígenas, recursos que serán destinados, principalmente, en proyectos de educación, innovación y emprendimiento.

3000 metros cuadrados es la extensión del salar de Atacama, el tercero más grande del mundo, donde se estima que está depositado entre un 30 y un 40% de las reservas mundiales de litio.
Fuente: Mercurio de Calama/Cristián Venegas M.

Compruebe también

Deuda de empresas mineras crece casi siete veces en los últimos once años

El año pasado sumaba US$ 231 mil millones a nivel mundial: Pese a la reducción …